Creo que uno de los beneficios de la Técnica Alexander más obvios a la vista es la mejoría en la “postura”. Por supuesto, al coordinarnos mejor, aliviamos dolores, nos movemos con más facilidad, respiramos mejor y calmamos el estrés. Pero creo que la esencia de la Técnica Alexander, donde aparecen los cambios más transcendentales, está en el control consciente, para elegir cómo queremos actuar cómo individuo y cómo parte de sociedad.

Cuando nos fijamos en una postura – sea física o mental – impedimos el movimiento libre, la conexión y la integración. Nos auto-limitamos. A cambio, al elegir no-reaccionar y observar, dirigir y soltar, nos volvemos equilibrados y flexibles, dispuestos al movimiento, al cambio, a la aceptación y a estar presente en el aquí y ahora.

F.M. Alexander descubrió que cómo coordinamos la cabeza y la columna afecta todo el resto de nuestro cuerpo-mente y cómo nos movemos, pensamos y sentimos. Su técnica, lo que él llamaba “el Trabajo”, nos permite organizar la cabeza y la columna de manera que dejamos de hacer esfuerzos innecesarios. Aprendemos a dar un uso a nosotros mismos que respeta nuestro diseño. Soltamos el esfuerzo excesivo, la crítica y la corrección, optando por una dirección que nos organiza y nos permite ver con más claridad cómo estamos reaccionando. Paramos para observar nuestras reacciones automáticas, preguntándonos si estamos actuando desde el hábito o desde un verdadero deseo. Paramos para poner un espacio entre el estímulo y la reacción, habilitando la posibilidad de otra opción que quizás no hemos concebido todavía. Tomamos responsabilidad por nuestra reacción en lugar de enfocar en lo que la estimula. Soltamos lo que bloquea la conexión. Permitimos el cambio. Elegimos.

F. Matthias Alexander creía en la posibilidad del ser humano de despertarse, y desarrollar un uso consciente y razonado de sí mismo en todas las actividades de la vida. Trabajando en el contexto de la primera y la segunda guerra mundial, Alexander pensaba que nosotros tenemos la llave para el cambio en el mundo dentro nuestro. Propuso que la manera de conseguir paz al nivel individual, interpersonal y mundial es poner en práctica un proceso que hemos razonado para detener reacciones automáticas e impulsivas.*

Aplicando la Técnica Alexander a la vida, introducimos este uso consciente de nosotros mismos a nuestras actividades y relaciones. Tenemos la posibilidad de cultivar nuestra consciencia y dejar de reaccionar, controlados por hábitos inconscientes. Ponemos una pausa, sabiendo que aún cuando no podemos elegir las condiciones, podemos elegir nuestra respuesta. Y eso cambia todo.

* La Suprema Herencia del Hombre, F.M. Alexander, 1910/1946

¿Cómo aprenderlo?

La propuesta de Natural-mente en Movimiento es coordinar nuestro cuerpo-mente para posibilitar el movimiento libre, respetando nuestro diseño, para poder hacer las cosas que queremos hacer.

En clases particulares, uso contacto suave para ayudarte a encontrar un equilibrio natural durante movimientos que forman parte de tu vida cotidiana o actividades.

También hay clases grupales todos los miércoles.

¡Mate y música con un toque de Técnica Alexander!

Además de las clases y talleres, hacemos encuentros una vez por mes para compartir la experiencia de hacer música con esta mirada de la Técnica Alexander. Cada vez la música que sale de ahí es distinta y hermosa, y además en el encuentro de abril juntamos dinero que será donado a la Orquesta Escuela Juvenil de San Telmo.

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