Alexander Technique

The Alexander Technique isn’t about learning something new–it’s about learning to let go of what we don’t need.

Que es la Técnica Alexander? Es una manera de re-educarnos para ser genuinamente quienes somos, restando los esfuerzos innecesarios, tensiones inconscientes y reacciones habituales – las interferencias a nuestra capacidad de ser plenos, sanos, integrados en cuerpo y mente, equilibrados, dinámicos y con sensaciones confiables y un control consciente sobre nuestras reacciones. La experiencia te mostrará que es muchas cosas, pero yo creo que más que nada, es una manera de cambiar nuestra forma de pensar sobre nosotros mismos para dejar lo que no necesitamos.
Muchas personas piensan que la Técnica Alexander es una educación postural. Es que un cambio en la “postura”, o mejor dicho, el porte, de la persona es una de las consecuencias más obvias que sucedan. Es que “postura” también es una reacción automática que hacemos frente distintas situaciones de la vida, por ejemplo, pararse, sentarse en frente de una compu o atrás del volate o arriba de un caballo, levantar a un niño, tocar un instrumento, hacer ejercicio, bailar y todo lo demás. Pero esas reacciones automáticas son hábitos, son patrones de comportamiento a nivel consciente e inconsciente que involucran todo nuestro ser. Incorporan partes mentales, físicas y emocionales, desde reacciones exteriores obvias hasta la más pequeña respuesta del sistema nervioso.
Nuestras vidas son tremendamente dominadas por hábitos. Vivimos día a día con tensiones inconscientes por dar indebida importancia a los fines que queremos conseguir: cantar “bien”, terminar un trabajo en la computadora, bailar sobre una pierna haciendo equilibrio, llegar a tiempo al destino, y hasta levantarnos de la cama o cepillar los dientes. Nos olvidamos del “como” en el deseo de lograr nuestros fines. Nos olvidamos de nosotros mismos. La Técnica Alexander lleva nuestra atención al proceso. Trae las interferencias habituales (de tensión, pensamientos fijados, articulaciones fijadas, etc.) al nivel de consciencia y nos permite parar para darnos cuenta de qué estamos haciendo y darnos un espacio para no reaccionar. De esta forma aprendemos una nueva forma de responder a los estímulos de la vida en lugar de reaccionar automáticamente, eligiendo conscientemente lo que queremos dejar de hacer para que lo natural pueda suceder solo.
F.M. Alexander decía que somos como brújulas desconfiguradas. No usarías un GPS roto para encontrar tu destino. Nosotros confiamos en nuestras sensaciones para saber si estamos “bien”. ¿Pero como podemos cambiar si usamos nuestro instrumento descalibrado (nuestras sensaciones) para guiarnos? Este instrumento descalibrado tiene que ver con la importante relación de la cabeza, cuello y espalda. Podemos aprender a mejorar esa relación para usarnos a nosotros mismos de una manera más eficiente, saludable e integrada. Con la practicar de pensar en direccionar, usando el pensamiento para guiarnos y parar frente los estímulos de la vida, re-calibramos ese instrumento. Mejoramos el uso general que damos a nosotros mismo, mejorando la coordinación y la confiabilidad de nuestras sensaciones, permitiendo que todo de nuestro ser trabaje en conjunto, y encontrando una facilidad y libertad de movimiento y de estar. Dejándonos en paz para que todo de nuestro ser puede funcionar por si solo de una manera adecuado y natural. De esta manera nos cuidamos para no lastimarnos o ayudar con la recuperación, desarrollamos nuestras actividades a nuestro potencial, y también cambiar nuestra forma de pensar desde lo rígido y automático hacia lo expansivo y consciente.
La Técnica Alexander abarca muchas otras cosas porque es un campo de educación e investigación. Es una “pre-técnica” a todas las técnicas, porque nos permite dejar de hacer las cosas que hacemos inconscientemente que interfieren con nuestra capacidad de hacer lo que queremos hacer.

La Técnica Alexander está indicada para todas las edades. Escribime para saber más o para coordinar una clase.

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